diumenge, 15 d’octubre del 2017




Hoy me levanto
con un puñal
clavado 
en la almohada
el cenicero está
repleto de colillas viejas
de sueños
de los que nunca he logrado
desprenderme del todo.
Mañana,
probablemente,
se repita la misma historia,
pero sin puñal.