Desde el precipicio de tus pechos me lanzo al vacío
Esa es la noche que he escogido
Esa es la tormenta que me conviene
Esas son tus manos tiernas
Veo a lo lejos el rostro imberbe de la soledad
En lugar de ojos tiene dos faros que ilumina la noche
La luna se asoma impregnada de tristeza
y en todas las ciudades del mundo se sueña melancolía.
Quiero escribir un poema extenso que hable de Dios
Comienzo a partir del alba rescatando truenos del pasado
De pronto, el diablo entra en escena y se enfrenta al espejo
Dios le lanza un rayo y lo aniquila en un instante
Sigo escribiendo mi poema
Dios permanece a mi lado, junto al fuego del hogar
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada