dissabte, 27 d’agost del 2016

A veces
le duele el alma

también 
el brazo izquierdo.
Casi nunca
las dos cosas a la vez.
Consulta a su médico,
pero éste apenas
le da importancia.
¡Demasiado estrés!
le dice, y le manda tomar tila.
A veces
le da por escribir
poemas,
pero lo que escribe
no le satisface.
Entonces,
sale a la calle,
a caminar simplemente;

llueva
o haga frío.