dimarts, 6 de febrer del 2018




¿Qué dirá
el carpintero del barrio
cuando vea 
mi mesa de setenta y cinco patas?
¿Qué dirá mi sastre
cuando le muestre
esta chaqueta de seis
mangas,
con un ataúd
serigrafiado
en la solapa?
¿Qué dirá Dios
cuando
me presente
en su casa
sin previo aviso?



Un compás
que traza
líneas rectas.
Una regla
especialmente
diseñada
para dibujar
círculos perfectos.
Una pipa
con dos cazoletas.
En la mesa
del artista pánico
nada es
aparentemente
normal.

diumenge, 21 de gener del 2018




Dios
le dijo
a su ángel
más perezoso:
"Te pasas 
la eternidad
tumbado,
sin hacer nada.
¡A ver si de una vez por todas
dejas de holgazanear
y haces algo
que nos sorprenda!"
Entonces va,
y crea el infierno.

diumenge, 7 de gener del 2018





Compró un abrigo de terciopelo de segunda mano. La sorpresa fue enorme, cuando, al llegar a su casa, en el momento de probárselo frente al espejo, descubrió que su antiguo dueño se había olvidado el alma en él.



Un libro con ojos me observa desde lo alto de la estantería. Al abrirlo, un número indeterminado de miradas se propagan por toda la habitación.





A las cinco en punto terminó de escribir su relato pánico de más de dos mil palabras. El primero en leerlo fue su psiquiatra.



Huyó de todos los instantes vividos para terminar ocultándose entre las hojas de su propia biografía.



Un revolver sobre la mesa. Una bala en el costado. En la sala todo es penumbra silencio turbación





Me imagino una ciudad completamente envuelta de penumbras. Desde una de las torres más altas, alguien libera un montón de sombras en forma
de paloma.


Una vez concluida la sesión de cine, los actores principales abandonaron la pantalla y salieron por la puerta principal. El resto lo hizo por la de servicio.




La muerte llegó puntual, vestida de azul, tal como le había prometido. La anciana tomó su bolso de color beige y la siguió, sin mediar palabra alguna.